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* Historias Inconclusas *
...Yo te buscaba a ti... ...Vamos, pasa sin llamar... * Pasado *
* Interés * Haloscan Blogger * I. D. *
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* 11/08/2004 * Juan Sinpiernas era un hombre que trabajaba como leñador.
Un día, Juan compró una sierra eléctrica pensando que aligeraria mucho su trabajo. La idea hubiera sido muy afortunada de haber tenido la precaución de aprender a manejar primero la sierra, pero no lo hizo. Una mañana, mientras trabajaba en el bosque, el aullido de un lobo hizo que el leñador se descuidara... La sierra electrica se deslizó entre sus manos y Juan se accidentó hiriéndose de gravedad en las dos piernas. Nada pudieron hacer los médicos para salvarlas, así que Juan Sinpiernas, como si fuera víctima de la profética determinación de su nombre, quedó definitivamente postrado en una silla de ruedas durante el resto de su vida. Juan estuvo deprimido durante meses debido al accidente. Un año después, parecía que poco a poco empezaba a mejorar. No obstante, algo conspiró contra su recuperación psíquica y, de repente, volvió a caer en una profunda e increible depresión. Los médicos lo enviaron al psiquiatra. Juan Sinpiernas, después de resistirse un poco, fue al especialista. El psiquiatra era amable y tranquilizador. Juan sintió confianza en él inmediatamente, y le contó sucintamente los hechos que habían derivado en su estado de ánimo. El psiquiatra le dijo que comprendía su depresión, ya que el hecho de perder las dos piernas era suficiente motivo. -No es eso doctor- Dijo Juan -Mi depresión no tiene nada que ver con la pérdida de mis dos piernas. Lo que me duele es el cambio que ha tenido la relacion con mis amigos. Antes, me llamaban, quedábamos para bailar, ir a nadar al lago y correr por el puerto...- Prosiguió -Ahora, parece que me rechazan, no me llaman desde mi accidente, parece como si no quisieran estar mas conmigo...-. El psiquiatra le explicó, que aunque él sabía que podía hacer esas cosas, debía hacerlas con "iguales" gente con sus mismas dificultades, también le explicó que sus amigos seguian queriéndolo, pero que Juan, debía estar con gente en su misma situación, en silla de ruedas. Juan sintió que un velo se le despejó de la mente, le dio las gracias al psiquiatra y volvio a su casa... Puso en condiciones su sierra electrica... Planeaba cortarles las piernas a todos sus amigos y "fabricar", así, algunos iguales. Jorge Bucay-Cuentos Para Pensar |