* Historias Inconclusas *

...Cuando las cosas buscaban su nombre...
...Yo te buscaba a ti...
...Vamos, pasa sin llamar...

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    * I. D. *



    * 3/13/2005 *

    Tenía las manos en el vientre. Tropezaba con la gente que no ve, con la gente que no escucha. Sus manos con sangre, su rostro tenso, los ojos sin calma. Sangre en el vientre, sangre en las manos, sangre en la calle. Nadie ve, nadie oye, nadie dice.

    “Yo no quiero ser como mamá. Puta. ¡No! Eso no quiero. Yo no soy así... ella sí”.

    - ¿Soy bonita, no crees? Por eso me quieres ¿verdad?
    - Sí, Verónica, te quiero. Pero necesito algo más que besos... tú me entiendes ¿no?
    - Sabes que nunca lo he pensado pero si tú quieres, yo también lo deseo. Tú eres lo más importante que tengo. Te amo. Tú me amas ¿verdad? No necesito más.

    Extraños en la calle. Muy raras estas avenidas, con tantas luces de color parecen arco iris en la noche. ¿La gente murió o está ausente nada más? Verónica camina llena de sangre, su vientre vacío quedó, ya no se mirará al espejo, ya no se mentirá de nuevo. Respira hondo, se detiene en medio del charco rojo y espeso. La chica, creo, está confundida; acusa un insensato.

    La luna está azul, mírala bien qué bonita es. Tú me amas ¿verdad?
    Cuando termines sabré que no hice nada malo.
    Un abrazo tuyo me bastará.

    Acostada en un mueble de sábanas sucias, dejaba que jugaran con su destino. Los metales fríos y oxidados golpeaban la carga. La pesada carga. Verónica se mordía los labios, no lloraba. El cuarto tenía un espejo partido por la mitad, una silla de tres patas en una esquina y otras tres chicas esperando su turno. Verónica busca su reflejo en la mitad que falta. Aprieta los labios otra vez. Trata de llorar.

    - Amorcito, escucha, tengo que viajar, pero en un par de días arreglaremos esto. No te preocupes.
    - Pero TÚ ME AMAS ¿VERDAD?
    - Claro que sí, cuenta con eso...

    Hasta dónde llegará con las manos en el vientre. Cuántos pasos podrá seguir dibujando en la calle. Nadie se le acerca, la gente está muerta, eso lo sabe bien. Verónica camina con el vientre vacío, con las manos de sangre, con los ojos sin calma, SIN ALMA.

    Espero que no le haya pasado nada grave dijo sólo dos días el trabajo es así. Cuando regrese se hará cargo de mí porque me quiere... Señora si Ricardo vuelve dígale que se comunique urgente conmigo... Señora disculpe que llame otra vez... Que me llame en cuanto vuelva GRACIAS.
    Me amas ¿verdad? yo sé que sí...

    Extrajeron el alma, la envolvieron en papel higiénico y directo al tacho, se prepara la siguiente.
    Media Verónica se va.
    Hace mucho que se fue.

    --x- Media Verónica - Ricardo Mendoza -x-


    †_Lamia_† Detuvo el Tiempo 11:41 p. m.

    --x--